Esto fue publicado el Martes, Febrero 14th, 2006 a las 6:46 pm bajo la categoria Nos reimos?, Pensar. Puedes estar al tanto siguiendo el RSS 2.0. Escribe lo que quieras, o linkanos desde tu web o lo que tengas.
Mandarinas
por lo menos, dame una
Estos publicistas no saben cómo piensa el personal. Me explico: Hay un anuncio de natillas en el que un futbolista muuuy conocido, cuando podría marcar un gol, se dirige a un espectador que está comiendo unas natillas que deben ser la leche (o de leche, no sé), porque para que le haga parar el juego, ya deben ser buenas, ya.
Resulta que el jugador en cuestión le ofrece el balón, con el que podría haber marcado un gol espectacular, a cambio de una de esas natillas. Bueno, el caso es que obtiene un NO por respuesta. Aquí viene lo curioso del anuncio: El espectador rechaza el balón a cambio de darle una de esas fabulosas natillas, entonces, el futbolista le dice: “por lo menos, dame una”; pero ¿no se da cuenta de que si no se la da a cambio del balón, mucho menos se la va a dar por el morro? (y no será porque el famoso jugador no tiene morro, porque, además de los rizos, lo que más tiene es eso: morro).
No creo que el creativo e imaginativo publicista se pase por esta página y lea esto, pero no le vendría mal hacer un poco de reflexión antes de crear un diálogo de besugos.
Febrero 14th, 2006 at 9:23 pm
Bienvenido a esta nuestra comunidad Javimatic, conociendote, se que aportaras posts de lo mas “originales”.
Ronaldiño dice eso?? Mare mia, yosque era incapaz de descifrar lo que decia, ademas sale en tantos anuncios que nostaba seguro si pedia chicles, detergentes o patatas fritas… claro esta por el morro.
Lo dicho se bienvenido.
Febrero 16th, 2006 at 1:44 am
Joder!!! crei que yo era rara por haber pensao eso mismo cada vez que veo el anuncio!! jajaja… me alegro de no ser la unica. Si es que a los publicistas muchas veces les luce el pelo que no veas…. Y ahora para colmo, no solo sale ronaldinho sino tambien su madre. Ahi queda eso!! A forrarse toda la family!!
Saludos a todos y un beso, palokillo