Esto fue publicado el Lunes, Julio 17th, 2006 a las 6:18 pm bajo la categoria Vivir. Puedes estar al tanto siguiendo el RSS 2.0. Escribe lo que quieras, o linkanos desde tu web o lo que tengas.
Mandarinas
Soy una persona de lo más afortunada
Si analizo mi situación, si me paro a pensar, lo cual es una inconveniente para mi (no lo de pensar sino lo de pararme… bueno, dejémoslo en un “fifty-fifty”)… puedo decir con franqueza que soy una persona de lo más afortunADA.
Cierto cambio radical en mi vida que en un principio tenía toda la pinta de indicarme por donde se va al puto acantilado, incluso con libro de instrucciones de cómo tirarse al vacío, ha resultado ser mi salvación. Un cambio que, ante lo ojos de la gente y los míos propios, podría significar perfectamente tirar casi toda una vida por la borda y, para más inri, sin saber muy bien porque. Pues sucede que este hecho ha significado el despertar de mi alma, que os puedo asegurar que ha estado, si no dormida sobnolienta, los últimos 24 años. Ha sido la “chispa adecuada” (como reza la canción).
Comentan que uno no se da cuenta de lo que tiene (y pierde) hasta que lo ha perdido… pues yo digo que tampoco se da cuenta uno de lo que gana hasta que “lo ha perdido”. Intento decir que, aún sin poder liberarme de ciertos días de borrascas, termino dándome cuenta de que obtengo lo que anhelo por encima de cualquier circunstancia, por retorcida que esta sea… y salvando, si es necesario, los “periodos de luto”, aunque tengan toda la pinta de ser insalvables.
Entonces, he llegado a la conclusión de que no importa lo que haga, ni como lo haga. No importan los medios… si el fin, por supuesto (aunque no en exceso)…y que más da. Si al final todo me sale siempre bien del derecho o del revés.
Suena extraño. Yo tampoco entiendo esta filosofía de vida al cien por cien. Supongo que nadie lo hace completamente; y considero que esto es así principalmente porque muchas cosas se hacen “simplemente” por impulsos. Pero son estos impulsos, estos pasos, que acaso no se sabe con seguridad el motivo del porque se dan, los que cambian todo nuestro pequeño universo… en mi piel… siempre para mejor.
No sé, ¿Vosotros que pensáis? ¿Os ocurre esto también? Que conste que las drogas me las he dejado (en mi casa) y que no estoy bajo los efectos del alcohol (de momento) jejeje.
Ala… echar por la sombra. Abrazos pá los niños y besitos (muchos) pá las niñas.
Julio 19th, 2006 at 8:02 pm
Te despiertas cada mañana y respiras. Escuchas la ciudad despertándose a tu alrededor, y puedes oirla. Entonces, te miras en el espejo…e incluso te reconoces.
Disfrutas de caprichos que parecen haberse convertido en necesidades, no sièndolas, pues eres fruto de un milagro con instinto de supervivencia.
Gozas de privilegios continuos a cada instante, independientemente de la suerte que a veces creas tener o perder. Y te das cuenta, sin duda,de que eres afortunado. Pese a todo. Aún con todo.
Y que si existe un período de luto, quizá tengas la suficiente capacidad de burlarlo, de engañarlo en el tiempo hasta que se apiade de tu pretendida conciencia.
Nos preocupa lo que tenemos, lo que no alcanzamos, lo que no disfrutamos, y tú…tan sólo, y de un modo “aparentemente” fácil, consigues dar un giro drástico a la situación, hasta hacerla tuya, sólo tuya.
Descubrir lo que tras ello esconde tu alma, sensible y generosa, puede ser una aventura cargada de sorpresas.
Todo es posible, lo imposible tan sólo cuesta un poco más
Julio 20th, 2006 at 7:47 pm
Los periodos de luto también tienen “su aquel”, yo estoy en mitad de uno bastante jodío, pero tengo presente que después de un punto y final vienen los puntos suspensivos, los puntillos y los puntazos (y los puntos que nos quita la guardia civil)..
un abrazo
Julio 20th, 2006 at 9:45 pm
El mayor crimen es preferir la vida al honor y, por vivir la vida, perder la razón de vivir.
Juvenal (67-127) Poeta satírico romano.
Julio 21st, 2006 at 1:39 pm
Lo importante no es lo que tienes, sino lo que haces con lo que tienes. No es lo que vives, sino cómo lo vives. No es lo que haces, sino el sentimiento que pones en lo que haces. No es lo que buscas, sino lo que encuentras. No es lo que dejas, sino cómo te sientes cuando lo dejas. No es lo que oyes, sino lo que escuchas. No es a quién acompañas, sino quién te acompaña. No es a quién acaricias, sino quién te acaricia. No es lo que hay frente a ti, sino lo que tú ves. No es lo que yo escribo, sino cómo interpretas lo que tú lees. No es que quiera alargarme con esto, sino que tenía mucho que decir, pero paro ya.
Un abrazo y… ¡a disfurtar!
Julio 24th, 2006 at 7:58 pm
Aunque ya está todo dicho, sólo apuntaré a algo pues ultimamente rondo mucho estos temas….
Eres afortunado, porque tú tienes una actitud positiva hacía la vida, sino fuera así te habrías tirado por el barrando y tal vez te habrías pasado un tiempo bastante largo de tu vida cayendo por él.
Eres afortunado porque tú te ves así, la autoestima no te falta, yo diría que te sobra, jajajaja, y nosotros somos reflejo de lo que pensamos que somos.
Conoces el libro : el milagroso poder de la mente,
yo lo tengo en la lista por si algún día necesito leerlo.
Un abrazo…