Esto fue publicado el Jueves, Agosto 10th, 2006 a las 1:44 pm bajo la categoria Vivir, Relacionarse, Disfrutar. Puedes estar al tanto siguiendo el RSS 2.0. Escribe lo que quieras, o linkanos desde tu web o lo que tengas.
Mandarinas
El verano… que la sangre altera
De cerca me tomo mi copa de vino reserva… y tú no te reservas nada. No abres la boca y todo me lo has dicho. Agarras con firmeza la botella… bebes a morro… y tus ojitos negros me encienden… me enciendes porque estas muy rica y mi cabeza muy mala. Lo quiero todo de ti… tu as en la manga… muérdeme la lengua… y dame todo tu “calorro”.
Arrastro tras de mi la soga al cuello que son tus curvas en ese cuerpo de mujer. Rectificas las líneas de mis manos cuando tus labios aparecen en escena… sabes que los quiero solo para mi y no pienso devolverlos… acariciarlos y sentir en mis dedos la exaltación que desprenden eriza mis sentidos y afila mis colmillos.
Me cuelgo de tu piel, recorro cada centímetro… me engancho a tu miel… me vuelves loco, vuelvo a las andADAs cuando me miras de reojo… beso el suelo que pisas si rompes el silencio con un gemido complaciente. Desgarras mi piel al perder el control de tus extremidades y esas heridas se convierten en imprescindibles. Muerdo la yugular para beber de tu cuerpo y exhalas deseo canalla. Quiero oír como se acelera tu respiración mientras tus piernas me atrapan y te entregas a mi merced… sabes que un pez en el agua como yo no se ahoga… pero solo si me das todo tu sabor.
Poco a poco se mezclan colores y aromas, gota a gota resbala el sudor por la espina dorsal. Lo más lejos que quiero estar de ti es rozándote… sintiendo todo el calor de Los Infiernos.
Y así, nos bebimos el vino, los labios, la piel, el deseo, el sentido y la noche…
Ahora vivo atrapado en el vaivén de tus caderas… desmontas mis esquemas cuando bailas sobre la calle en dirección opuesta a mí…
… y es que odio que te vayas… pero me encanta ver como te vas.
Abrazos y besitos para tod@s… y un beso golfo para mi niña.
Agosto 11th, 2006 at 1:24 pm
Pasan por mi mente breves recuerdos de cómo una noche, bajo tu hechizo de hombre, y una botella de vino, me trajo a este precipicio, a este desacierto hermoso.
Bajo la noche intacta de tu voz, con el cuerpo adormecido, me alojo en tu indiferencia, en tus palabras, susurros ahogados en fantasís indiscretas.
En tu pura sangre de vino.
Estoy acostada con los brazos semiatados, y mi cuerpo epiléptico de orgullo se retuerce y desenvuelve viejas obsesiones, mi lengua sangrante no puede llamarte.
Sólo se humedece de tu agitación, con tu licor.
Tu mirada se clava en la columna de mis sueños, perdiéndonos, así, donde el alba no se atreve, donde mi corazón fatigado de mujer quiere detenerse, quiere ser la ensencia de la noche, protagonista de un momento sellado de éxtasis placentero.
¿Crees despertar?¿Pensar qué sería de ti se parases de soñar? ¿Qué sería de ti si no hubiese huellas en tu carrera que te arrastrasen hacia mi boca?
Quizá, por primera vez, te haya de convencido de que, a veces, es mejor la realidad.
Porque…a quien no ama ni bebe vino, el Diablo le lleva por otro camino.
Agosto 12th, 2006 at 2:34 pm
……. después del magnífico texto y la magnífica respuesta solo puedo aplaudir..
(plas plas plas plas)
saludos!